Paso 2 Preparación

Una buena preparación es vital. Con el fin de prepararse para las tareas y los desafíos de la vida misionera, es importante que comiences desde el principio a abordar seriamente los diferentes aspectos de tu relación personal con Dios, que es necesario abordar.

Prepara tu corazón

El trabajo en el ministerio transcultural requiere un carácter piadoso. En la preparación de tu corazón, dedícate a la oración. Permite que Dios te cambie y descubras áreas en tu vida en la que El quiere que tu crezcas.

  • Vivir en una relación personal con Jesús.
  • Participa en un ministerio en tu iglesia.
  • Conoce tus propias fortalezas y debilidades.
  • El trabajo en equipo y la práctica en la resolución de conflictos.
  • Presentarte a los demás.
  • Tener tus relaciones en orden.

Las luchas que enfrentas en tu país de origen sólo se agravan después de mudarte a una nueva cultura y al trabajar -como suele ser el caso- como parte de un equipo multicultural. Vivir en un nuevo entorno cultural en circunstancias extenuantes afectará inevitablemente tu matrimonio y la familia. Esta es una razón por qué es crucial que tu aprendas cómo manejar los desafíos y conflictos desde el principio.

Encontrar a alguien -un líder de la iglesia o misionero experimentado- que te acompañará en tu viaje para convertirte en un misionero, de donde echar una mano, así como de ofrecer un buen consejo.

Comienza a recoger información

Debes reunir toda la información que puedas. Leer y aprender tanto como sea posible acerca de las misiones en general y sobre las estrategias misioneras. Esto mantendrá tu visión viva y te animamos hacia tu objetivo.

  • Biografías de Misioneros.
  • El trabajo con los pobres.
  • La plantación de iglesias.
  • Motivar a estudiar los libros sobre misiones.

Dios te ha llamado para ir a un determinado grupo de países o personas, recopilar información sobre el país que Dios ha puesto en tu corazón. Entérate de misioneros o misioneras y organizaciones que ya están trabajando en este país. Es posible que desees ponerte en contacto con ellos por adelantado.

Encontrarás información acerca de los escenarios geográficos y culturales, la situación política, la religión y los grupos de la gente del país, así como los requisitos de entrada y salida. Tu puedes encontrar buenos recursos en el Internet, películas y una variedad de libros que proporcionan una comprensión más profunda de la cultura. Averigua si ya hay misioneros o ministerios cristianos basados en este país.

Incluso un ministerio entre los misioneros internacionales de tu país pueden ayudarte a conocer otras culturas y mentalidades antes de salir para el campo misionero. Si es posible, ir en un viaje a corto plazo para conocer otra cultura de primera mano.

Misiones y misioneros mundiales de apoyo

Comienza el apoyo a un misionero o un ministerio en el país que Dios te a hablado. Si tu quieres llegar a ser un misionero, es importante tener un corazón para las misiones mundiales en general y para apoyar otros misioneros financieramente.

  • Oren por los países, grupos de personas y misioneros.
  • Mantener relaciones y amistades con los misioneros.
  • Dé hacia las misiones.
  • Comunicarse con los misioneros en el campo de la misión (informarse acerca de su ministerio,  ofrecer a ellos aliento, recuerda enviar felicitaciones de cumpleaños, etc.) y mantener una conexión de corazón con las personas en el país.

Buscas entrenamiento 

En muchos países, las misiones de trabajo no es posible a menos que estés conectado con el trabajo práctico (técnica, educativa o médica). Como resultado de una educación completa – en algunos casos – la experiencia laboral son cruciales para muchas carreras misioneras.

Asistir a la escuela de la Biblia no se requiere necesariamente para todo tipo de trabajo misionero; Sin embargo, debes tener en cuenta que (nuestra recomendación es discutir esto con tu pastor). Nuestro escuela de candidatos (una escuela de misiones de dos semanas) es un curso intensivo de capacitación que aborda algunos de los desafíos de la vida real de servir en el campo misionero, pero no sustituye a la formación de la escuela bíblica.

El aprendizaje de la lengua nacional es esencial -y en algunos casos idiomas o dialectos locales-. Como un principiante, tu puedes asistir a un curso de idiomas por las noches o cursos por correspondencia. Una vez que hayas llegado al campo misionero, asegurete de dedicar tu tiempo de una manera enfocada al estudio de la lengua respectiva.

Seguir leyendo: Paso 3: ¡Construye tu base de apoyo!

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